Información sobre geografía de Argentina y trabajos prácticos para 5° año de la escuela secundaria.
viernes, 24 de abril de 2015
Hambre de soja
martes, 21 de abril de 2015
La soja, el desierto verde
La soja se constituyó en el primer producto de exportación de Argentina y las plantaciones de esta leguminosa se expanden cada año a expensas de la ganadería y otros cultivos tradicionales como maíz, trigo, algodón, papa o lentejas.
"El campo argentino se transformó en un desierto verde", señaló a IPS un preocupado cultivador ante el avance de esta leguminosa.
La Secretaría de Agricultura destaca los resultados de la cosecha de este año por haber llegado a los 36 millones de toneladas de soja, 98 por ciento de las cuales se exporta con destino a la elaboración de harina para consumo humano en países asiáticos y para alimento de animales en Europa.
Sin embargo, ambientalistas, técnicos y numerosos productores advierten que el enorme desarrollo del cultivo de soja, gracias a la biotecnología y a la siembra directa, va en desmedro de la diversidad productiva, provoca a largo plazo un deterioro del suelo y, paradójicamente, contribuye a la baja del precio.
Los valores de la soja en los mercados internacionales pasaron de 307 dólares por tonelada a mediados de los años 90, cuando se introdujo la variedad transgénica en Estados Unidos, a fluctuar ahora en torno a 200 dólares y sin perspectiva de repunte por el exceso de oferta.
"Noventa y cinco por ciento de nuestros socios se volcaron al cultivo de soja", informó a IPS José Luis Lemos, coordinador de la sede en Buenos Aires de la Federación Agraria Argentina, una organización que pasó de reunir a 400.000 pequeños y medianos productores a inicios de los años 90 a 103.000 en la actualidad.
Un ejemplo de la invasión de la soja es el caso de la nororiental provincia de Chaco, tradicional productora de algodón.
En el pasado "teníamos dos millones de hectáreas de (plantaciones de) algodón en el Chaco, con unas 150.000 personas empleadas en su cultivo, pero ahora, con la soja, quedan 100.000 hectáreas y vamos a tener que importar", advirtió el productor.
"Con la difusión de la semilla transgénica y la técnica de siembra directa, producir soja es más redituable y simple que otras actividades del campo, aunque sabemos que el monocultivo a largo plazo afecta la calidad del suelo", admitió Lemos.
Tradicionalmente, el productor hacía rotar diferentes cultivos en los suelos, o dejaba un sector para el pastoreo de ganado, de manera que la tierra descansara y recibiera el abono animal como principal fertilizante.
La siembra directa evita las tareas de labranza, lo cual permite acelerar el ritmo de producción. Esta técnica consiste en mantener siempre una cubierta vegetal sobre los suelos, por ejemplo con rastrojos de la siembra anterior, que actúa como abono natural y protege de la erosión y los cambios de temperatura.
Es utilizada tanto en la agricultura tradicional como en la orgánica. Pero en Argentina su aplicación masiva está asociada al modelo productivo intensivo de la soja transgénica, que es a su vez mucho más rendidora.
La variedad transgénica RR (Roundup Ready) fue desarrollada por la compañía Monsanto para resistir el uso intensivo del herbicida Roundup (basado en glifosato), fabricado por la misma empresa, que termina con todas las malezas que crecen junto a la planta.
Su utilización permitió eludir el combate específico de cada plaga, a expensas de una extrema dependencia de la empresa que vende semillas y herbicida.
"El productor es consciente de que la soja lo hace dependiente, que deteriora el suelo y que afecta la diversidad, pero 'la necesidad tiene cara de hereje'", sintetizó Lemos, dueño de un predio de 100 hectáreas en la oriental localidad de Mercedes, provincia de Buenos Aires, que también destinó al cultivo de soja.
"El productor es consciente de que la soja lo hace dependiente, que deteriora el suelo y que afecta la diversidad, pero 'la necesidad tiene cara de hereje'", sintetizó Lemos, dueño de un predio de 100 hectáreas en la oriental localidad de Mercedes, provincia de Buenos Aires, que también destinó al cultivo de soja.
En diálogo con IPS, el economista Miguel Pereti explicó que en el sur de la central provincia de Córdoba la superficie sembrada con soja creció 118 por ciento en los últimos 10 años, a expensas del maíz, el sorgo y la ganadería.
"Ha sido una transformación muy grande y negativa desde el punto de vista de la sustentabilidad ambiental y social", dijo.
"Ha sido una transformación muy grande y negativa desde el punto de vista de la sustentabilidad ambiental y social", dijo.
En una década, la superficie ganadera se redujo 35 por ciento en esa zona, en particular en el ganado porcino, que pasó de 470.000 a 152.000 cabezas, según Pereti, coordinador del área de economía y estadística del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria en el distrito cordobés de Marcos Juárez.
La soja "nació" como cultivo en Argentina hace apenas 30 años en el centro de la pampa húmeda: el norte de la provincia de Buenos Aires, el sur de Santa Fe y el sudoeste de Córdoba. En la década de 1990 más de la mitad de las tierras de esa área estaban plantadas con soja.
"Actualmente, 80 por ciento de las tierras aptas para agricultura tienen soja, y cuando comenzó a advertirse que la zona se saturaba se inició la expansión de la frontera hacia otras áreas de las provincias involucradas y a nuevas provincias como (las nororientales) Santiago del Estero, Chaco, Formosa y Entre Ríos", destacó Pereti.
A su juicio, la expansión se vio facilitada por las nuevas tecnologías que permiten al productor obtener mejores rendimientos con la misma cantidad de hectáreas y mano de obra. "Sembrar soja transgénica es más barato que cualquier otro cultivo", aseguró.
Este factor importa más que la variable de precios a la hora de optar por este cultivo.
"Paradójicamente, el área sembrada crece a medida que cae el precio internacional de la soja, una crisis que comenzó en los (años) 90 en el sudeste asiático (y que) se va resolviendo así con una mayor expansión del cultivo", advirtió Pereti.
Los más críticos son los ambientalistas. La expansión de la soja en Santa Fe y sobre todo en Chaco --donde nace el río Salado-- es una de las causas de las inundaciones que dejaron este año 24 muertos en la ciudad de Santa Fe, dijo a IPS el director de la ecologista Fundación Proteger, Jorge Capatto.
El Salado se desbordó luego de las fuertes lluvias de mayo e invadió la capital de Santa Fe, anegando miles de viviendas.
El Salado se desbordó luego de las fuertes lluvias de mayo e invadió la capital de Santa Fe, anegando miles de viviendas.
Los ambientalistas aseguran que la deforestación en Chaco y Santiago del Estero y la escasa permeabilidad de los suelos sometidos a la producción intensiva de soja contribuyeron a aumentar el caudal de ese río.
"Siembra soja y cosecharás inundados", sintetizó Capatto.
Más críticos aún, los integrantes del Grupo de Reflexión Rural (productores, técnicos y activistas) opinan que la siembra directa, la soja transgénica y los herbicidas están haciendo de Argentina un país "agrícola pero sin agricultores", pues más de 500 aldeas han sido abandonadas por sus habitantes.
"Las transnacionales de las semillas --Cargill, Nidera, Monsanto-- nos convirtieron en un país productor de soja transgénica y exportador de forrajes", dijo a IPS Jorge Rulli, del Grupo de Reflexión Rural.
"En paralelo, advertimos enormes carencias alimentarias en la población", señaló.
"En paralelo, advertimos enormes carencias alimentarias en la población", señaló.
"Cerca de 12 millones de hectáreas de soja transgénica --en un total de 26 millones de hectáreas con otros cultivos--, regados con más de 100 millones de litros anuales de herbicida producen enormes cantidades de suelo carente de toda vida microbiana que no retienen el agua", alertó Rulli.
Asimismo, señaló que en los últimos seis años desaparecieron 17.000 granjas lecheras de la provincia de Buenos Aires. "Estamos importando leche de Uruguay", remarcó, y también se extinguió casi el cultivo de la variedad de trigo candeal y mermó la producción de maíz.
En la bonaerense localidad de San Pedro, se sembraban hasta hace pocos años unas 6.000 hectáreas de batatas y se hacían dos cosechas anuales de papas. Ahora esa misma tierra produce sólo soja. Lo mismo se repite con pequeñas cosechas de lentejas, zanahorias, alcauciles o arvejas, alimentos que actualmente se importan.
Para la Secretaría de Agricultura, esta transformación del campo no debe alarmar pues responde a la mejor rentabilidad que ofrece la soja con bajo riesgo para el cultivador.
A medida que la oferta aumente y los precios sigan bajando, muchos agricultores pueden volver a plantaciones tradicionales, arguyen las autoridades.
Pero para el Grupo de Reflexión Rural, sólo si se respeta una secuencia de cultivo y se eligen variedades complementarias se podrán "neutralizar los efectos nefastos del monocultivo". En cualquier caso, advierte, no es fácil volver a la producción tradicional.
Una forma de incentivar rotaciones racionales podría ser la implementación de un sistema de impuestos diferenciales que compensen las diferencias de rentabilidad entre la soja y otros cultivos, sostuvo el grupo en su informe de agosto.
De momento, su propuesta cae en un mar de soja. -EcoPortal.net
Por Marcela Valente
jueves, 16 de abril de 2015
Circuitos productivos, economías regionales.
Acerca de las economías regionales y circuitos productivos:
Las economías regionales refieren a todas aquellas actividades productivas que se localizan fuera del área pampeana. Históricamente, la producción de estas economías estuvo destinada al mercado interno.
Estas actividades productivas se organizan por medio de circuitos de producción. Se denomina circuito productivo a un encadenamiento de eslabones o etapas que en conjunto dan lugar a un proceso de producción:
• El eslabón agrícola es la etapa en la que se desarrollan las actividades primarias para la producción de materia prima.
• El eslabón industrial es la etapa en la que se desarrollan las actividades secundarias para la industrialización de la materia prima. En algunos casos, este eslabón se encuentra en la misma región de producción primaria, porque la materia prima debe ser procesada inmediatamente para que no se eche a perder. Por ejemplo, la yerba mate, luego de las 24 horas de cosechada, pierde buena parte de su calidad. En otros casos se encuentra fuera de la región y, en general, forma parte del sector industrial pampeano.
• El eslabón comercial es la etapa en la que se distribuye el producto industrial a los consumidores por medio de los comerciantes mayoristas y minoristas.
Como los circuitos productivos abarcan la producción de la materia prima y su industrialización, se dice que forman parte del sector agroindustrial argentino.
Fuente: “Ciencias Sociales 3”, unidad 16. Ministerio de Educación. http://www.encuentro.gov.ar/Gallery/5993.pdf (adaptación)
lunes, 13 de abril de 2015
Sector agropecuario
EL PAPEL DEL SECTOR AGROPECUARIO
Los sistemas agropecuarios son extremadamente complejos y difíciles de conceptualizar y comprender. Al analizarlos debemos tomar en cuenta un sinnúmero de factores biológicos, químicos, sociales, económicos, históricos, políticos y hasta éticos, para tratar de entender cómo las partes actúan en conjunto para formar el sistema. El análisis de sistemas es un desafío constante a nuestras creencias preconcebidas. No se puede utilizar este enfoque sistemático sin mantener una mente abierta, una inquietud constante para saber el “por qué” de las cosas y la determinación de considerar cada idea por sus propios méritos sin recurrir a las “recetas de cocina”. El análisis de sistemas nos reta a pensar por nosotros mismos y cuestionar todos nuestros conocimientos y creencias agropecuarias. Desde luego, el conocimiento técnico es importante pero es el entendimiento y comprensión los que nos permiten aplicar los conocimientos técnicos en la práctica.
Uno de los propósito de este libro es estimular el pensamiento y cuestionamiento de cosas tan comunes que las damos por un hecho, sin considerar la complejidad implícita en toda interacción biológica.
Empezamos pues, con una pregunta que imagino que todos debemos poder contestar.
2.1 ¿Qué es la agricultura?
Esta pregunta solía hacer a sus estudiantes el Profesor Colin Spedding quien es uno de los pioneros en la aplicación del enfoque de sistemas en agricultura. Su propósito era obligarlos a pensar y razonar.
Al buscar en el diccionario encontramos que la agricultura es “El arte de cultivar la tierra”. ¿Usted cree que esto conteste la pregunta con suficiente detalle? Para entender bien en qué consiste la agricultura hay que saber más sobre quién, cómo y por qué se practica. O sino la definición queda académicamente correcta, pero sin utilidad en la práctica. Pensando un poco, tal vez llegaríamos a una contestación como la siguiente:
“La agricultura es una actividad llevada acabo por el hombre que a través de cultivar la tierra produce alimentos para la población humana.”
Esta definición resalta el papel que juega el hombre en la agricultura. Sin la intervención del hombre no existiría la agricultura y es probablemente verídico decir que, sin la agricultura no existiría el hombre (por lo menos al nivel de civilización que conocemos hoy en día).
También hemos introducido el concepto del propósito de proveer alimento para la población, como objetivo primordial de la agricultura. Es cierto esto, o estamos equivocados? Si el propósito de la agricultura fuera tan sencillo y claro ¿cómo podríamos explicar los siguientes hechos?:
- En algunos países la sobre producción agropecuaria es un gran problema.
- En algunos países mueren miles de personas diariamente por falta de comida.
- En algunos países los agricultores reciben incentivos del gobierno para dejar sus terrenos sin cultivar.
- En algunos países millones de hectáreas son dedicadas a la producción de cosas que nadie puede comer.
- En algunos países el productor recibe más en forma de subsidios e incentivos del gobierno que este recibe por la venta de sus productos.
- En algunos países los efectos directos de la agricultura insustentable están degradando la tierra a tal velocidad que dentro de pocos años enormes áreas serán convertidas en desiertos sin valor ninguno.
Estos puntos nos deben hacer pensar y reflexionar. Esta gran industria mundial que llamamos con tanta facilidad “La agricultura” no solamente trata con la producción de alimentos, sino que es una actividad que tiene que cumplir con varios propósitos dentro del contorno comercial global. O sea, los sistemas agropecuarios sólo pueden funcionar si obedecen a las leyes de la economía y consideraciones de rentabilidad. Desgraciadamente, guste o no, las reglas imparciales de la economía dicen que si alguien no puede pagar, tampoco puede comprar. Si de alimentos se trata, esto quiere decir que el que no paga no come, aunque él, su mujer y sus niños estén muertos de hambre.
No debemos engañarnos, en nuestros propios países de América Latina se aplican las mismas leyes. Esta es una razón muy fuerte para adoptar el enfoque de sistemas, para ver no sólo la parte biológica sino también las implicaciones económicas. Solamente al desarrollar y manejar sistemas de producción eficientes en todo sentido será posible que los alimentos básicos estén al alcance de toda la población.
2.2 ¿Cuál es el propósito de la agricultura?
Quizás ahora tengamos más respeto por las preguntas que parecen fáciles pero no lo son. Existen muchos diferentes propósitos, según el punto de vista. El agricultor o ganadero no daría una contestación igual a la del consumidor, político o gobernante. El agricultor de subsistencia, quien cultiva media hectárea de arroz, no tendría el mismo propósito como el dueño de una empresa multinacional con plantaciones de palma africana, caucho, cacao y café en cuatro continentes. Los propósitos dependen de las personas involucradas; o mejor dicho, según los deseos y necesidades de los diversos individuos. Entonces podemos concluir en palabras muy sencillas que el “propósito de la agricultura es satisfacer necesidades o deseos del hombre”.
Los agricultores y ganaderos tienen por objetivo la satisfacción de sus deseos personales, en cuanto a la producción de alimentos para su propio consumo (subsistencia) y/o productos para la venta (agricultura comercial). A nivel nacional, desde el punto de vista del gobierno, también hay necesidades que satisfacer a través de la agricultura; como por ejemplo la seguridad alimenticia, exportaciones para la generación de divisas y la reducción de importaciones.
Hoy en día escuchamos más y más sobre los problemas de los gases de invernadero, el fenómeno del calentamiento del globo, la degradación de las tierras agrícolas y la contaminación del medio ambiente. Existen otras preocupaciones mundiales ligadas a la agricultura, pero estas sirven para demostrar el punto. La población del mundo hoy en día no sólo demanda la satisfacción de las necesidades individuales y nacionales por medio de la agricultura, sino que también busca la satisfacción de las necesidades de las futuras generaciones, de los hombres y mujeres que habitarán este planeta que llamamos ‘tierra’ dentro de 50, 100, 200 y más años. La agricultura ya no tiene simplemente que producir para hoy, tiene que ser también el guardián de los recursos naturales para su uso sostenible futuro. Como vemos, la agricultura es compleja y merece de una consideración profunda.
2.3. ¿Qué produce la agricultura?
Esta pregunta parece muy obvia porque ya hemos dicho que la agricultura produce alimentos para el hombre. Cierto, pero también produce fibras como algodón, lana, caucho, cuero y henequén que hasta hace relativamente pocos años han sido imprescindibles para el desarrollo de las civilizaciones humanas. El cultivo de plantas medicinales, tabaco, coca y opio también juega un papel muy importante en la agricultura y vida cotidiana de casi toda la población mundial.
El combustible para cocinar y calentar los hogares también es producto de la agricultura en muchos países, debido al uso de leña, pajas, estiércol seco, etc. Otro ‘producto’ de la agricultura son los paisajes agradables y posibilidades de paseos, caminatas y deportes campestres que las poblaciones urbanas crecientes necesitan para relajarse como antídoto a las múltiples presiones psicológicas de la vida de ciudad. Entonces debemos tomar en cuenta no solamente la “producción de alimentos” en nuestra definición de la agricultura, sino muchas otras cosas más.
2.4. ¿Cómo es realizado el propósito de la agricultura?
Al principio dijimos que la agricultura es simplemente una cuestión de cultivar la tierra. ¿Entonces sería correcto decir, que la producción de cerdos en confinamiento sobre pisos de cemento no constituye una actividad agropecuaria? El porcicultor no cultiva la tierra, sino que alimenta sus cerdos con concentrados balanceados comprados. Aquí tenemos la respuesta; el producto se obtiene debido al agricultor que produce los cereales (trigo, maíz, soya, etc) por medio del cultivo de la tierra. Entonces en forma indirecta la porqueriza ocupa mucho más tierra que el área cubierta por cemento y galpones.
El uso de lombrices para producir abono orgánico o el manejo de gusanos de seda también son tipos de cultivo de la tierra en forma indirecta. Aún así, existen algunas excepciones y con el desarrollo de los llamados procesos de ‘bio-ingeniería’ seguramente en el futuro habrán más excepciones a nuestra regla. Por ejemplo, el sistema intensivo de producción de hortalizas y hasta forraje de cebada para ganado lechero sin uso de la tierra; ¿o sea el sistema hidropónico constituye parte de la agricultura? El uso de bacterias y protozoos para la producción de proteína de origen animal en enormes cámaras de fermentación que se parecen más a una fábrica de químicos industriales que una propiedad agropecuaria. ¿Lo debemos considerar parte de la agricultura? Hay que pensarlo bien.
2.5. ¿Quién controla el proceso de producción agropecuaria?
Esto es otro punto clave, el verbo ‘cultivar’ requiere de alguien (un sujeto) que lo lleve a cabo, en este caso el que cultiva es el hombre. Si el proceso de agricultura no fuera controlado y manejado no sería agricultura sino simplemente la recolección y caza de plantas y animales silvestres. Este sistema sirvió al hombre durante miles de siglos pero fue reemplazado por la agricultura cuando el hombre primitivo se dió cuenta de los beneficios de asentamientos permanentes.
Por supuesto, el nivel de control entre diferentes sistemas es muy variable. Por ejemplo, una vaca en una lechería en los Estados Unidos vive bajo un control completo, su nutrición es planificada por computadora, su medio ambiente, horario, sus hábitos reproductivos son controlados por hormonas, su salud está bajo control estricto, etc, mientras una vaca en los lla os de Colombia está bajo muy poco control, tal vez sólo tiene contacto con el hombre una vez por año en el rodeo anual. Casi todas las funciones están bajo control de la naturaleza y no bajo control del hombre.
No es una coincidencia que, de todos los miles de especies de mamíferos que viven en el mundo, solamente 5 especies principales son utilizadas en la industria pecuaria. Por tradición el hombre ha utilizado los animales más fáciles de domesticar y controlar porque sin el concepto de control no hay producción ganadera solamente cacería de animales silvestres.
El control y manejo de plantas y animales por el hombre toma 4 formas principales:
- Control de la ubicación.
- Control de la nutrición.
- Control de la reproducción.
- Control del método y forma de aprovechar el producto.
Entonces podemos ahora definir la agricultura con más confianza y exactitud, según la sugerencia de Spedding (1979) de la siguiente manera:
“La agricultura es una actividad del hombre; primeramente para producir alimentos y fibras por medio de la utilización, control y manejo de los animales y plantas”.
Podemos agregar además, que el propósito primordial de la agricultura es la satisfacción de los deseos y necesidades de la humanidad de hoy y las generaciones futuras. La sostenibilidad económica y ecológica son dos factores que son interdependientes. Hoy en día con la creciente población humana, es más importante que nunca asegurar que la satisfacción de los deseos a corto plazo no comprometan las necesidades de la población humana a largo plazo.
2.6. Producción animal
¿Cuáles son los productos principales de los sistemas pecuarios? Piénselo un momento. Es seguro que su lista contiene los productos más comunes como: carne, leche, huevos y lana. En realidad existen muchos productos más como se ve en el Cuadro 2.1
Cuadro 2.1 Los productos principales de la producción animal. (Según Spedding 1979)
| Tipo de Producto | Producto |
| Alimentos | Leche |
| Carne | |
| Pescado | |
| Miel de abeja | |
| Sangre | |
| Fibra | Lana |
| Pelos | |
| Seda | |
| Piel | |
| Cuero | |
| Plumas | |
| Fertilizante | Estiércol |
| Hueso | |
| Plumas | |
| Cuerno | |
| Trabajo | Transporte |
| Tracción | |
| Fuerza |
Los productos incluídos en el Cuadro 2.1, están en la forma que el hombre los utiliza; cabe mencionar otros productos que no son tan obvios, por ejemplo, la venta de animales vivos. Cualquier animal puede ser el producto de un sistema de producción sin necesariamente tener que matarlo primero.
Ejemplos:
- Toretes reproductores
- Vaquillas
- Novillos listos para el engorde
- Cerditos destetados
- Huevos fértiles para ser incubados
- Pollitos recién nacidos
- ¿Ud podría sugerir más?
Hasta ahora hemos mencionado los productos principales de los sitemas agropecuarios más comunes. No obstante, no se deben olvidar otros productos que aunque no sean el objetivo principal del sistema, contribuyen significativamente a la producción total de ciertos sistemas.
Ejemplos:
- Gallinaza de pollos para alimentar rumiantes
- Estiércol de porcinos para lagunas de peces
- Estiércol para producir biogas.
- Semen de reproductores superiores
- Embriones de hembras superiores
- Alquiler de animales de trabajo
- y hasta alquiler de toros de lidia (Costa Rica)
- ¿Ud. podría sugerir más?
2.7. Resumen
Se ha tratado de desafiar al lector en cuanto a sus ideas predeterminadas que a veces aceptamos sin pensar mucho. Una de las grandes ventajas del enfoque por sistemas es que nos ayuda a formular las preguntas relevantes para expandir y profundizar nuestra comprensión de algún proceso. En este capítulo hemos hecho varias preguntas sobre la agricultura y la producción animal. Aunque este texto trata principalmente sobre sistemas pecuarios nunca debemos olvidar que esta actividad queda dentro del entorno global que llamamos la agricultura.
Hay una broma que dice que un sacerdote estaba hablando con el jardinero que cuidaba los jardines de la iglesia y la parroquia y éste le decía: “Felicidades Jaimito, con la ayuda de Dios has hecho de estos jardines una belleza” y el jovencito respondió “has debido verlos cuando las cuidaba El solo”. Aunque gracioso, esto nos subraya el hecho de que el control por el hombre es la clave de la agricultura y de las empresas agropecuarias. La Figura 2.2 ilustra como los recursos son sometidos a un proceso de conversión por el hombre. Este proceso de conversión resulta en los productos que entran al mercado para satisfacer los deseos del consumidor.
Figura 2.1 La producción pecuaria como un proceso que convierte recursos en productos.
lunes, 6 de abril de 2015
Sector primario
El sector primario está formado por las actividades económicas relacionadas con la transformación de los recursos naturales en productos primarios no elaborados. Las principales actividades del sector primario son la agricultura, la ganadería, la silvicultura, la apicultura, la acuicultura, la caza, la pesca, explotacion forestal y la minería. Usualmente, los productos primarios son utilizados como materia prima en las producciones industriales.
La minería y otros sectores extractivos, a pesar de ser actividades cuya definición corresponde con la obtención de materias primas, no suelen considerarse como parte del sector primario a efectos de contabilidad nacional y se engloban con el sector energético y otros sectores industriales con los que comparten características (como la industria pesada).
Por el contrario, los procesos industriales que se limitan a empacar, preparar o purificar los recursos naturales suelen ser considerados parte del sector primario, especialmente si dicho producto es difícil de ser transportado en condiciones normales a grandes distancias. Del mismo modo, la industria agroalimentaria está tan estrechamente ligada al sector primario que se la suele considerar conjuntamente con él en muchas cuestiones.
El dominio del sector primario, tanto si se reduce al sector agrario como si se considera la totalidad de los sectores extractivos, suele ser una característica definitoria de la economía de los países subdesarrollados.
Historia
Desde el Paleolítico, el ser humano ha aprovechado los recursos de los bosques (maderas, frutos, plantas...). Estas actividades económicas son las más antiguas.
El descubrimiento de la agricultura dio lugar a la Revolución Neolítica. Los primeros pueblos nómadas de cazadores recolectores aprendieron a cultivar la tierra y cambiaron su modo de vida: se hicieron sedentarios y empezaron a producir sus propios alimentos. Paralelamente al descubrimiento de la agricultura, surgió la ganadería. Las personas comenzaron a domesticar y criar determinadas especies animales. Con la ganadería se obtenían alimentos (carne, leche, huevos, grasas...) y pieles. También utilizaron animales de tiro para las faenas agrícolas y el transporte.
Fuente: http://www.educ.ar/sitios/educar/recursos/ver?id=90050
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